



Imagina que le pides matrimonio a alguien en la primera cita…
Probablemente te dirá que “NO” y romperá tu corazón.
Y ese es el error que cometen la mayoría de los emprendedores: querer vender de inmediato.

Piensa en cualquier relación...
Si te interesa alguien y quieres seguir en contacto con esa persona…
¿No es mucho más lógico pedirle su WhatsApp que proponerle matrimonio?
¿No aumentas tus chances de que te diga que “SÍ”?

Si te da su WhatsApp, sabrás que esa persona también está interesada en ti, en lo que tienes para ofrecer.
¿Y cómo haces para pedir sus datos de contacto?
Con un regalo.
Por ejemplo, ¿recuerdas cómo has llegado hasta aquí?
Te pedí tu nombre y correo para acceder a este curso, ¿no?

De esta manera, sé que esto te interesa y hemos avanzado en nuestra relación de una manera lógica y SIN FRICCIÓN
Cuando atraes, generas interés.
El interés se convierte en deseo.
Y el deseo... en compra
Imagina a tu cliente con la billetera en la mano, emocionado por lo que ofreces. No porque lo estés persiguiendo, sino porque él quiere comprarte.
Cuando das valor primero, ellos comienzan a verte como una autoridad y se abren a comprarte.
¡Esto no es solo un paso más... es lo que hace que los clientes lleguen listos para comprarte!
Pero aquí viene el problema…
Ya tiene la billetera en la mano, listo para comprar...
Pero si no tomas acción en el momento justo, ese deseo desaparece
Entonces, ¿cómo cerramos la venta sin que lo piense dos veces?
Y lo mejor de todo… ¿cómo logramos que este proceso ocurra en piloto automático, sin perseguir a nadie?
En la siguiente lección, descubrirás el ingrediente clave que convierte el interés en acción inmediata y cómo hacer que tu cliente compre en el momento perfecto, sin resistencia.
Te espero en la siguiente lección.
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